dilluns, 18 de juny de 2007

A partir d´una denuncia...un acord

Starbucks reconoce que el café etíope es etíope y accede al acuerdo que pedían las ONG
10-05-2007

Tras meses de reivindicaciones de agricultores locales y ONG internacionales, Starbucks ha aceptado que Etiopía registre las denominaciones de origen de sus mejores cafés. El acuerdo supone mejoras para 15 millones de campesinos.

Fuente: Canal Solidario-OneWorld 2007
El Gobierno de Etiopía y la multinacional Starbucks han llegado a un principio de acuerdo de licencia que reconoce las denominaciones de origen de los mejores cafés del país africano. Para Intermón Oxfam, si el acuerdo se lleva a cabo se trataría de una decisión “sin precedentes” que beneficiaría a muchos países exportadores de café y que colocaría a Starbucks como “líder del sector, dando ejemplo a otras compañías en el apoyo a los campesinos”.
De hecho, sólo en Etiopía, si Staburks y otras empresas cafeteras firmaran acuerdos como éste, se generarían unos ingresos añadidos de 88 millones de dólares al año.
“Si consigue estos derechos, Etiopía puede ayudar a sus campesinos a negociar mejores precios y aumentaría los ingresos de la industria cafetalera del país. Esto ayudaría a millones de campesinos y sus familias a salir de la pobreza, ayudándoles a enviar a sus hijos al colegio y permitirles el acceso a la salud”, explican desde la ONG.
La polémica de las patentes
Para los amantes del café, hablar de Sidamo, Yirgacheffe y Harar es hablar de los mejores café etíopes que existen. En el mercado, un paquete de apenas 500 gramos se paga hasta a 26 dólares pero, de todo ese dinero, los campesinos sólo reciben entre 60 céntimos y 1,10 dólares por cosecha.
Controlar el comercio de su café supondría para Etiopía mejorar las condiciones de vida de 15 millones de pequeños agricultores. Por eso, hace más de un año el Gobierno etíope solicitó en Estados Unidos registrar los nombres de Sidamo, Yirgacheffe y Harar. La iniciativa, sin embargo, se truncó ante la reacción de empresas como Starbucks, que protestó ante la Oficina de Patentes y Marcas Registradas estadounidense y, finalmente, este organismo decidió rechazar la petición etíope.
En esos momentos, Starbucks, que tiene más de 12.000 cafeterías en el mundo y 40 millones de clientes, negó haberse opuesto al registro de las marcas y defendió otras alternativas, como la denominación de origen, para beneficiar a los agricultores. “Con la denominación de origen se asegura que esos beneficios reviertan directamente en los agricultores, algo que no siempre se consigue con la marca registrada”, aseguraba la compañía.
Siembra y recoge
El principio de acuerdo entre Etiopía y Starbucks llega después de meses de presión por parte del Gobierno etíope y los pequeños agricultores del país, y tiene como precedente los pasos que otras cafetaleras como Green Mountain Coffe Roasters, una de las tostadoras y distribuidoras de café estadounidenses más importantes, han dado para colaborar con el Gobierno etíope en el registro de sus cafés.
En este contexto, organizaciones como Intermón Oxfam han presionado también a Starbucks en los últimos meses. En varios países, esta ONG puso en marcha una campaña de sensibilización que recogió más de 93.000 firmas -10.000 de ellas en España.
La crisis del café en Etiopía
En la actualidad, Etiopía es uno de los países más pobres del mundo. En esta región del Cuerno de África tres de cada cuatro personas viven con menos de un dólar al día y la mayoría intenta ganarse la vida cultivando café en pequeños terrenos.
El café significa entre el 40% y el 60% del total de las exportaciones etíopes. Por eso, cuando entre los años 2000 y 2003 los precios del café cayeron en todo el mundo en picado, Etiopía perdió casi el 59% de sus ingresos y se vio sumida, aún más, en una crisis humanitaria y alimentaria muy grave.
Ahora, con el acuerdo de Etiopía y Starbucks, el Gobierno africano tendrá la posibilidad de negociar mejores precios para el café y mejorar las condiciones de vida de sus 15 millones de agricultores, concluye Intermón Oxfam.