dijous, 15 de gener de 2009

DESDE AFRICA CARTA DE FERNANDO GAMBOA

Lee y saca tu propia conclusión...Demonios en el ParaísoPara que los
que no me conozcan, me llamo Fernando Gamboa, y hace unos meses
terminé una nueva novela de aventuras titulada GUINEA que en este mes
de Octubre saldrá a la venta publicada por Ediciones El Andén. El
motivo de este mail, es mi deseo de compartir con la mayor cantidad de
personas posibles, y no sólo con las que adquieran la novela, todo
aquello que he averiguado en los meses de investigación previos a la
redacción del libro. Lo que a continuación detallo, aunque pueda
parecer exagerado o tendencioso (cuando no simplemente increíble), es
rigurosamente cierto y puede ser contrastado por las fuentes que cito.
A muy pocos les d ebe sonar un pequeño país llamado Guinea Ecuatorial,
aún menos sabrían dónde situarlo en un mapa de África, y serán
contados los que recuerden que, hasta hace exactamente cuarenta años,
los ecuatoguineanos eran tan ciudadanos españoles como un alicantino o
un gaditano.Por entonces, Guinea Ecuatorial era una provincia más de
España enclavada en la costa Africana del Golfo de Guinea; 'La perla
de África' la llamaban.Hoy, cuatro decenios después de su
independencia, bajo el yugo dictatorial de la familia Obiang Nguema y
con el beneplácito de las grandes potencias cuyas empresas explotan
sus campos de petróleo y expolian sus reservas madereras, Guinea
Ecuatorial se ha convertido uno de los países más subdesarrollados y
corruptos del mundo, y el pueblo ecuatoguineano en uno de los más
aterrorizados a manos de su propio gobierno. El actual presidente de
Guinea Ecuatorial Teodoro Obiang Nguema, quien lleva 29 largos años en
el poder tras ejecutar al anterior presidente (su propio tío, otro
asesino), ha saqueado, robado y asesinado sistemáticamente hasta
extremos inconcebibles, amasando una fortuna que lo convierte en uno
de los hombres más ricos del planeta, en uno de los países más pobres
de África. Aunque para ser exactos, no puede decirse que el país en sí
sea pobre, pues alberga una de las mayores reservas petrolíferas del
continente, cuyos beneficios de explotación reportan al régimen
guineano miles de millones de euros. Lo que sucede, es que la familia
Obiang se queda con ABSOLUTAMENTE TODO lo que pagan gobiernos y
petroleras extranjeras (norteamericanas y chinas sobre todo) por los
derechos de extracción. Pero aunque parezca mentira, la familia Obi
ang no se limita sólo a quedarse con esa ingente cantidad de dinero,
sino que además se dedican a robar propiedades privadas (se han
apoderado aproximadamente la mitad de los terrenos edificables del
país, y no han pagado un céntimo por ellos), salarios (muchos
trabajadores han de pagar a la familia del presidente gran parte de lo
que ganan) o negocios de los guineanos no afines al gobierno o a la
familia Obiang (que al fin y al cabo es lo mismo), cuya ignominia
llega al punto de despojar impune y caprichosamente a sus empobrecidos
compatriotas de cualquier bien que posean sin justificación alguna.
Teodoro Obiang y su clan gobiernan Guinea Ecuatorial como lo haría un
esclavista con su hacienda. Para ellos, los ciudadanos guineanos son
esclavos a su disposición, y el país una finca privada que saquear sin
tener que dar cuentas a nadie. A pesar del río de dinero que fluye
desde este desdichado rincón de África, sus habitantes no disponen de
servicios sanitarios, educación, seguridad o justicia. Por ejemplo,
ante cualquier emergencia médica el Hospital de Malabo es la única
opción de asistencia, pero eso sí, bajo ciertas condiciones como:
pagar la estancia y el tratamiento por adelantado, y además, llevar
todo lo necesario para dicha estancia y tratamiento (y con todo, me
refiero a TODO: desde las jeringas o medicamentos necesarios, al
colchón, las sábanas o la comida). Sin ir más lejos, cuando hace unos
años estuve en Guinea, para realizarle a mi pareja un análisis de
sangre el método de extracción consistió en hacerle un corte en la
mano con un trozo de cristal. Pero, por inaceptable que resulte, esto
es sólo el principio, y ni mucho menos la peor parte. Lo que convierte
a Teodoro Obiang (conocido como 'El Jefe') y sus acólitos no sólo en
ladrones, si no en peligrosos criminales, es la política de
detenciones arbitrarias, encarcelamientos injustificados, torturas y
asesinatos cometidos contra sus propios ciudadanos. Se calcula que
durante su mandato, el actual gobierno guineano ha exterminado a nada
menos que el 10% de la población del país, y una cantidad
indeterminada ha desaparecido o se encuentra encarcelada ilegalmente y
sin juicio previo. Según el último informe de Amnistía Internacional,
los detenidos por la policía y el ejército son torturados
sistemáticamente con métodos tan brutales como mutilaciones, rotura de
huesos, violaciones, descargas eléctricas en los genitales o,
atención: clavar tenedores en la vagina de las detenidas... Y para
quien guste de datos e imparciales estadísticas, ahí van unas cuantas.
- Guinea Ecuatorial produce 400.000 barriles diarios de petróleo -
Exporta casi 1.000.000 de metros cúbicos de madera tropical al año. -
Su Renta per Cápita la sitúa en el número 38 del ranking mundial (por
encima de Kuwait o Arabia Saudita) - En cambio, en el Índice de
Desarrollo Humano de la ONU ocupa el puesto 121. - El 151 sobre 163 en
corrupción, según Transparency International < /B>- La esperanza de
vida es de sólo 43,3 años, según Amnistía Internacional. - La élite
gobernante posee alrededor del 98% de la renta nacional - El 80% de la
población vive con menos de 20 euros al mes. - El gobierno de Obiang
ha convertido a Guinea Ecuatorial en el centro del tráfico de drogas
de África Occidental. - Teodoro Obiang ganó las últimas elecciones con
un 99,5% de los votos. Los 13 partidos políticos autorizados, estaban
formados por miembros del gobierno. - En una reciente visita a Estados
Unidos, lasecretaria de estado Condoleezza Rice describió a Obiang
como 'buen amigo'. - En Julio de 2003, la radio estatal anunció que:
'El presidente es un dios que está en contacto permanente con el
todopoderoso, y puede matar a cualquiera sin que nadie le pida cuentas
y sin ir al infierno, porque es el Dios mismo' Sobran comentarios. Y
lo que personalmente hace que esta vergüenza común me resulte aún más
dolorosa, es que el pueblo guineano, uno de los más amables,
hospitalarios y generosos que he conocido, haya sido, como cité al
principio, parte integrante del estado español. La atropellada y
negligente descolonización de Guinea Ecuatorial por parte de España en
1 968, es el origen de la inadmisible situación que ahora sufren los
guineanos y a la que hoy asistimos con absoluta indiferencia y
desafecto. Pero hay que recordar que los ecuatoguineanos no sólo
siguen hablando en castellano, sino que muchas de sus costumbres,
celebraciones y tradiciones siguen siendo las mismas que las nuestras.
Sus hijos cantan las mismas canciones que cantan los nuestros en el
colegio, sus bromas son las mismas, hasta sus palabrotas son las
mismas que las nuestras. Son, por decirlo así, unos primos cercanos de
los que nos hemos olvidado totalmente, una parte de nuestra familia de
la que nos hemos desentendido, ajenos y a veces cómplices de un
castigo que de ningún modo merecen. Porque probablemente, mientras lee
este mensaje, una anciana agonizando de malaria pide un médico que
nunc a llegará. Un niño está preguntando dónde están sus padres
desaparecidos. Una mujer implora a Dios que la mate, mientras es
violada y torturada salvajemente en una comisaría. Y cada día, Guinea
Ecuatorial se hunde un poco más en las tinieblas. Cada día, nuestra
ignorancia nos hace más culpables. Cada día cuenta. Alguien dijo una
vez que 'Lo único que necesita el mal para triunfar, es que los
hombres buenos no hagan nada'.Quizá este sea un buen momento, para
averiguar qué tipo de hombres y mujeres somos en realidad. Y si te
estás diciendo en este instante 'Pero bueno, ¿y yo que puedo hacer?
Aquello está muy lejos'. Lo cierto es que, por desgracia, no vas mal
encaminado. Guinea Ecuatorial es víctima de la maldición del petróleo,
y como puedes imaginar, estados como China, U.S.A. o Francia harán
todo lo posible para mantener a Obiang en su poltrona y así garantizar
un suministro fiable de crudo para sus compañías petroleras. Así que
será muy difícil cambiar las cosas a corto plazo en la maltratada pero
aún hermosa Guinea. Y sin embargo, sí hay algo que podemos hacer por
aque lla gente: correr la voz. Estos dictadores de opereta, sólo se
mantienen gracias al desconocimiento que tiene el resto del mundo de
las fechorías que cometen. Cuantos más de nosotros sepamos lo que
sucede, y por qué sucede, más probabilidades hay de que un día quizá
no muy lejano, seamos suficientes para decir basta. Cuando políticos
propios y ajenos sientan vergüenza de tratar con asesinos como Obiang,
o descubran que darse abrazos con dictadores que no respetan los más
elementales derechos humanos tiene un costo político que sus votantes
les van a hacer pagar, puede que las cosas cambien, y entre todos
expulsemos de una vez por todas a esos demonios del paraíso Pero esta
carta es sólo el primer paso, ahora te toca a ti dar el siguiente
ayudando a que llegue a la mayor cantidad posible de personas. Si
crees que esta lucha tiene sentido y deseas poner tu grano de arena,
reenvía este mensaje a todos tus contactos.Gracias por tu tiempo y tu
ayuda. FERNANDO GAMBOA